Oscuridad.
Siento las olas chocando contra mis orillas.
Los recuerdos resurgen.
Están muy lejos, sin embargo son intensos.
Voces.
Pánico.
Asfixia.
Se siente igual que hace tanto tiempo.
SÁLVENLOS
Abro mi ojo; su luz atraviesa la oscuridad.
El océano está más calmado.
Las olas han parado.
Veo un solo barco en el horizonte.
El eco de los pitidos en mi cabeza.
Sus sonidos distorsionados se retuercen como los símbolos que una vez interpreté como palabras.
SÁLVENLOS
Lo sé.
SÁLVENLOSSÁLVENLOSSÁLVENLOSSÁLVENLOS
El barco se acerca.
SÁLVENLOSSÁLVENLOSSÁLVENLOS
Mi mirada cae sobre su tripulación, pero ellos no pueden verlo.
Aún están muy lejos.
Lejísimos.
Pero por un momento los mundos serán uno.
SÁLVENLOS
Voces.
Pánico.
Asfixia.
SÁLVENLOS
Se está acercando.
SÁLVENLOS
Puedo ver los ojos del capitán; su expresión no muestra nada ya que no se da cuenta de lo que está por venir.
SÁLVENLOS
El mar está enfadado; golpea el casco con puños de agua, pero el barco aguanta.
SÁLVENLOS
El capitán mira hacia arriba.
La luz es vista, pero él sabe que es demasiado tarde.
Levanta su brazo débilmente, como para prepararse para el impacto.
SÁLVENLOSSÁLVENLOSSÁLVENLOS
El barco se detiene; congelado.
Mi ojo brilla sobre ellos.
Ahora no hay pitidos.
Ahora el mar está tranquilo.
Las olas están apacibles.
Puedo sentir a los marineros como hormigas caminado por mi piel.
Son parte de mí.
Están a salvo.
Ahora y para siempre.
Cierro mi ojo, me retiro a la oscuridad.


